Resumen de la 5ª Caña de Albacete Innova: la constancia y las oportunidades

Los que participamos en el Colectivo Albacete Innova tenemos la inmensa suerte de contar con la colaboración de muchos amigos con los que hemos coincidido en nuestro recorrido profesional. Son amigos con los que compartimos una visión de la emprendeduría y la empresa como herramientas para construir un mundo mejor. Pero sobre todo son personas que sienten auténtica pasión por su trabajo, y eso es contagioso.

En la Caña del pasado martes 27 de diciembre Ángel Prieto habló de una oportunidad – de entrada, eso es de agradecer teniendo en cuenta este sentimiento de pesimismo colectivo que nos invade últimamente – al alcance de muchas empresas: la internacionalización.

Los objetivos son claros: la diversificación como piedra angular de la sostenibilidad a largo plazo y el acceso a nuevos mercados para expresar todo el potencial de nuestra empresa. Las claves no son nuevas: largo plazo, constancia y sentido común… como decía el refrán, vísteme despacio que tengo prisa.

La internacionalización constituye todo un proceso que debe ser planificado y dotado de recursos en el marco de las empresas. Es vital conocer en profundidad el mercado al que nos dirigimos, su grado de madurez, sus peculiaridades… y en esta tarea podemos recibir mucho apoyo por parte del IPEX. En este proceso, la colaboración con otras empresas resulta esencial: desde un socio local en el país de destino hasta empresas del mismo sector y ubicación configuradas en grupos de trabajo para proyectos de comercio exterior.

Ángel Prieto nos quiso transmitir una nueva filosofía: Internacionalización no es solo exportar. Para mejorar la viabilidad y competitividad de nuestra empresa tenemos que plantear la expansión cualquiera de sus procesos, no centrarnos únicamente en vender fuera nuestros productos. ¿Sería más rentable importar productos semielaborados que trabajar aquí las materias primas? ¿Y si en lugar de productos exportamos nuestro saber hacer?

Los resultados son palpables. Sectores como el vino y el calzado muestran ahora los efectos del trabajo realizados desde hace diez o quince años: el 80% de sus ventas se realizan fuera de nuestras fronteras, y eso ha permitido el mantenimiento y crecimiento de muchas empresas a pesar de la reducción de cuota en el mercado interior. La crisis que se vivió estos sectores que hace años les obligó a buscar otras salidas. Los que fueron capaces de adaptarse han recogido sus frutos, ahora están mucho mejor preparados para esta crisis global y algunos siguen creciendo.

Ya en el turno de preguntas resultó especialmente enriquecedora la aportación de Pascual Parada, responsable de desarrollo de negocio en Entornos Innovadores, en cuanto a cómo iniciar el proceso de internacionalizar de una empresa. Desde la experiencia que supone la presencia de Entornos Innovadores en mercados internacionales, Pascual destacó las oportunidades que supone participar en proyectos internacionales de I+D: relacionarse con socios locales y conocer la forma de trabajar en otros países. Como os podéis imaginar, la sesión de networking fue de lo más intensa… y es que fue toda una oportunidad poder charlar con un experto en internacionalización y con empresarios con experiencia en comercio exterior. Lo mejor de nuestros colaboradores: su capacidad para bajar a la arena y “lidiar” con nuestras preguntas. De corazón, muchas gracias.

Por Severiano Belmote y Ángel Miranda

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