Un Acuerdo de Confidencialidad para cada uno


Dime si te suena… nuestra red de contactos comienza a dar su fruto y empiezan a surgir oportunidades. Entre nuestros contactos identificamos perfiles profesionales que podrían aportarnos eso que buscamos. Y a nuestros contactos les pasa exactamente lo mismo con nosotros. Un par de reuniones, buenas sensaciones, suficiente “química profesional”. Llega el momento de hablar con cierto detalle de los proyectos en los que estamos trabajando y en los que necesitamos colaboración. Y justo en ese momento se nos plantea la duda: ¿hasta que punto debo compartir la información clave de mi idea?

Seamos reservados, hablemos en general, sobrevolemos las claves de nuestra idea para que la distancia impida identificarlas con claridad, seamos ambiguos en nuestras respuestas a preguntas que pretendan llegar al fondo del asunto. Es más que probable que nuestro interlocutor tenga dificultades para entender el mensaje que le intentamos transmitir – no en vano estamos difuminando la información voluntariamente – y que esto lo limite a la hora de comprender de qué va el asunto y qué puede aportar al proyecto.

O por el contrario seamos transparentes, pongamos de manifiesto y con detalles cada una de las claves de nuestro proyecto. Nuestro colaborador tendrá fácilmente un conocimiento profundo del proyecto y podrá identificar perfectamente los aspectos donde puede aportar valor. El “acoplamiento” de nuestro partner será fácil y rápido… siempre y cuando no decida que él está en mejores condiciones para desarrollar ese proyecto que nosotros y nos deje al margen, beneficiándose de nuestra idea y de los recursos que hayamos invertido hasta ese momento.

¿Nos arriesgamos a que nuestro colaborador pueda hacer un mal uso de la información que le facilitamos? ¿Nos resignamos a una colaboración lenta y farragosa dosificando la información? De ninguna manera. Ha llegado el momento de firmar un Acuerdo de Confidencialidad.

Sabemos que este tipo de acuerdos son habituales entre empresas y muchos de ellos son redactados ex profeso por profesionales del Derecho. Sin embargo el concepto de Acuerdo de Confidencialidad se puede adaptar fácilmente a las necesidades de cada tipo de colaboración porque, al fin y al cabo, un Acuerdo de Confidencialidad es un documento que especifica:

  • Quién comparte la información sujeta al acuerdo. 
  • Durante cuanto tiempo tiene vigencia el acuerdo. 
  • Que parte de la información a compartir va a ser confidencial, o dicho de otra manera, cual es el ámbito del acuerdo. 
  • Qué responsabilidades adquirimos al firmar el acuerdo, esencialmente a proteger la información que recibamos y respetar la propiedad de la fuente. 
  • Qué sucede si no cumplimos estas obligaciones. 
  • Como nos vamos a comunicar a la hora de modificar este acuerdo. 
Las ventajas de la firma de un acuerdo de este tipo son evidentes para las empresas, y existen una variedad de modelos orientados a las distintas casuísticas. Sin embargo, aunque las ventajas son igual de evidentes en el caso de colaboraciones orientadas a personas, es más difícil de conseguir un modelo de Acuerdo adaptado, sencillo y jurídicamente suficiente. Esta es la razón que nos lleva desde el Colectivo Albacete Innova a poner a disposición de la comunidad un Modelo de Acuerdo de Confidencialidad Simplificado orientado a la colaboración de grupos de personas

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